El diagnóstico de la fibromialgia y otros síndromes de sensibilidad central puede ser un desafío ya que no hay una prueba específica para confirmar estos trastornos. Sin embargo, hay algunos criterios clínicos que se utilizan para realizar el diagnóstico.
El criterio más comúnmente utilizado para el diagnóstico de la fibromialgia es el «Criterio de Clasificación para la Fibromialgia» del Colegio Americano de Reumatología (ACR, por sus siglas en inglés), que se basa en la presencia de dolor generalizado durante al menos 3 meses y la presencia de dolor en al menos 11 de los 18 puntos sensibles del cuerpo.
Para los síndromes de sensibilidad central, que incluyen la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica y el síndrome de sensibilidad química múltiple, se utilizan diversos criterios clínicos y herramientas de evaluación.
Además del examen físico y la evaluación de los síntomas, es posible que el médico también solicite pruebas de laboratorio para descartar otras enfermedades que puedan estar causando los síntomas, ya que algunos trastornos médicos pueden imitar los síntomas de la fibromialgia y otros síndromes de sensibilidad central.
Es importante mencionar que estos trastornos son complejos y multidimensionales, y el diagnóstico puede requerir la evaluación por diferentes especialistas de la salud.


