– Conversaciones que he tenido (y vivido)
Hay un momento que se repite muchas veces en consulta. Una persona llega, me mira con ojos cansados, y antes de que diga nada, ya sé lo que está sintiendo.
A veces me dicen:
— “Es que no tengo fuerzas. Ni en el cuerpo, ni en la cabeza.”
Y lo dicen con una mezcla de rabia y tristeza. Como si estuvieran pidiendo perdón por sentirse así.
Yo suelo parar. Respiro con ellas. Y desde un lugar muy real, les digo:
— “Te entiendo. De verdad. Eso que estás sintiendo no es pereza ni desánimo. Es un síntoma muy real, y tiene nombre: fatiga neurofisiológica. Es como si el cuerpo y la mente se apagaran, aunque tú no quieras. Y sí, forma parte de la fibromialgia.”
Porque yo también he estado ahí.
🧬 Cuando el cuerpo no puede más
Este agotamiento tan profundo, que no mejora con el descanso ni con la noche, no es psicológico. O no solo. Hay una razón fisiológica real, aunque muchos aún no la comprendan.
En la fibromialgia, el sistema nervioso a veces se queda atrapado en una especie de “modo alerta”, como si algo estuviera por pasar. Aunque estés en calma, por dentro hay una lucha constante. Y eso cansa. Mucho.
A esto se le suma la falta de sueño reparador, las tensiones acumuladas, las exigencias que llevamos desde siempre. Y entonces, lo que para otras personas es sencillo —ducharse, leer, pensar con claridad—, para ti se convierte en un muro imposible de escalar.
No eres débil. Estás exhausta.
Tu enfermera digital
Y eso merece ser atendido con respeto, con comprensión… y con acompañamiento profesional.
🤲 En mi consulta, estas historias me encuentran
Este síntoma aparece casi siempre en quienes acompaño. No se trata solo del cansancio físico. También es la sensación de no tener energía ni para pensar, ni para sostenerse emocionalmente.
Muchas veces, detrás de esa fatiga hay algo más que no ha sido dicho, escuchado, ni sostenido con ternura.
Y eso es lo que trabajamos en profundidad. Desde un lugar seguro. Donde se te entiende no solo como paciente, sino como persona completa.
Me gusta decir que no hacemos “magia”, pero sí algo más profundo: reconectar con lo esencial.
Con tu ritmo. Con tu cuerpo. Con tu dignidad.
Cada proceso es único. Y no necesitas llegar sabiendo qué hacer. Solo llegar. Lo demás, lo caminamos juntas.
🌱 Y si hoy no puedes…
Te dejo algo que comparto a menudo, porque también me lo digo a mí misma cuando lo necesito:
“Descansar no es rendirse.
Tu valor no se mide por lo que haces, sino por cómo te sostienes, incluso cuando no puedes más.”
Y si hoy el mundo te pesa demasiado, recuerda:
no estás sola.
Tu enfermera digital
Y quizás lo que necesitas no es hacer más, sino permitirte ser acompañada de verdad.



Una respuesta a “🎧 “Cuando no tengo fuerzas””
Cuán ciertas son tus palabras! Al haber veivido ya muchas veces esa realidad de la que hablas, he llegado a la misma conclusión y me permito descansar, es lo que necesito y me va bien. Muchas gracias por compartir nuestra realidad 💜💜💜