Comprender para poder regular
Durante mucho tiempo se ha hablado del dolor, la fatiga o la hipersensibilidad como si fueran problemas aislados del cuerpo. Como si cada síntoma tuviera que explicarse por separado, como si no existiera un hilo conductor.
Sin embargo, cada vez sabemos más que en procesos como la fibromialgia, la sensibilidad central, la fatiga crónica, las migrañas o la sensibilidad química múltiple, el sistema nervioso juega un papel central.
No porque “todo esté en la cabeza”, sino porque el sistema nervioso es quien interpreta, amplifica y regula la experiencia corporal.
Cuando el sistema nervioso vive en alerta, el cuerpo no descansa del todo, el dolor se intensifica, la energía se agota antes y los estímulos cotidianos pueden volverse abrumadores. No es una elección consciente. Es una respuesta aprendida, muchas veces tras años de estrés, enfermedad, sobreesfuerzo o falta de seguridad.
Comprender esto cambia la mirada.
Deja de tratarse de aguantar más o de forzarse a “hacer vida normal”, y empieza a abrirse la posibilidad de regular. Regular no como una técnica puntual, sino como un proceso progresivo de reaprendizaje, respeto y escucha del cuerpo.
La regulación del sistema nervioso no es rápida ni lineal. No sigue recetas universales. Cada persona necesita comprender qué activa su sistema, qué lo calma y qué ritmo es posible en su momento vital.
Desde esta mirada, el acompañamiento deja de centrarse solo en los síntomas y empieza a sostener a la persona en su conjunto: cuerpo, historia, emociones y contexto.
Si quieres profundizar en este enfoque, he preparado una nueva página donde explico con más detalle qué significa la regulación del sistema nervioso y por qué es una pieza clave en los procesos de sensibilidad central.
👉 Sistema nervioso y regulación
Y si convives con fibromialgia u otros procesos complejos, recuerda algo importante: tu cuerpo no está fallando. Está intentando protegerte con las herramientas que aprendió.
Comprender es el primer paso para dejar de luchar contra él.


